La deficiencia de la hormona del crecimiento (DHC) ocurre cuando el cuerpo de un niño no produce suficiente hormona del crecimiento, una sustancia importante liberada por la glándula pituitaria que estimula el crecimiento y el desarrollo normales. Si bien es una condición rara, identificarla temprano permite una supervisión médica
Puede ser causada por afecciones genéticas, problemas de desarrollo con la glándula pituitaria o problemas adquiridos por lesiones u otras afecciones médicas. En muchos casos, se desconoce la causa exacta, pero los especialistas utilizan una combinación de historial, patrones de crecimiento y pruebas de diagnóstico para descubrir posibles razones subyacentes.
Los padres pueden notar que su hijo es más bajo que sus compañeros, crece menos de cinco centímetros por año o experimenta un retraso en la pubertad. Otros signos pueden incluir un aumento de grasa alrededor de la cintura, rasgos faciales de aspecto más joven o bajos niveles de energía. Estos no lo confirman, pero pueden indicar la necesidad de una evaluación profesional.
Si un pediatra sospecha de DHC, puede derivar al niño a un endocrinólogo pediátrico. El diagnóstico puede incluir análisis de sangre, estudios de imagen y revisión de las tablas de crecimiento. Estos pasos aseguran que un diagnóstico se base en evidencia, no en suposiciones, y que las decisiones de tratamiento sean médicamente apropiadas.